Pues bien, la OMS ha vuelto a emitir un comunicado asegurando que aunque es verdad que cinco de los componentes de ese comité mantienen o han mantenido conexiones con la industria farmacéutica “no hubo conflicto de intereses" y ello “no influyó en la gestión de la pandemia". Lo que por supuesto no se cree nadie mediadamente informado. Eso sí, se han visto obligados a desvelar quiénes eran ante la presión internacional recibida. Así que ya sabemos sus nombres.
Uno de ellos es Arnold Monto, miembro de la Sociedad Estadounidense de Enfermedades Infecciosas, quien trabajó para GlaxoSmithKline (GSK), Roche, Baxter ySanofi Pasteur, todos ellos fabricantes de vacunas o antivirales para la gripe. Asimismo recibió dinero de Sanofi-Aventis en el 2007 a cargo de la unidad de investigación que dirige en la Universidad de Michigan (EEEUU).
La segunda implicada es Nancy Cox, viróloga del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos que recibía dinero de la Federación Internacional de Fabricantes y Asociaciones Farmacéuticas para desarrollar vacunas antigripales y trabajos de aislamiento de virus.
La tercera es Maria Zambon, miembro de la Agencia de Protección de la Salud del Reino Unido, que recibió dinero de Sanofi, Novartis, CSL, Baxter y GlaxoSmithKline (GSK),-fabricantes de vacunas para la gripe A- para financiar estudios en su centro.
El cuarto es John Wood, cuya unidad de investigación en el Instituto Nacional para el Control y Estándares Biológicos tenía acuerdos económicos con Sanofi Pasteur, CSL, IFPMA, Novartis y Powdermed para el desarrollo de vacunas para la gripe.
Y el quinto es Neil Ferguson Morris, que trabajó como consultor y consejero para Roche y GlaxoSmithKline (GSK).
Y ahora créase usted si quiere no ya que no actuaron influenciados por la industria sino que no lo hicieron en clara colaboración con ella.
Uno de ellos es Arnold Monto, miembro de la Sociedad Estadounidense de Enfermedades Infecciosas, quien trabajó para GlaxoSmithKline (GSK), Roche, Baxter ySanofi Pasteur, todos ellos fabricantes de vacunas o antivirales para la gripe. Asimismo recibió dinero de Sanofi-Aventis en el 2007 a cargo de la unidad de investigación que dirige en la Universidad de Michigan (EEEUU).
La segunda implicada es Nancy Cox, viróloga del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos que recibía dinero de la Federación Internacional de Fabricantes y Asociaciones Farmacéuticas para desarrollar vacunas antigripales y trabajos de aislamiento de virus.
La tercera es Maria Zambon, miembro de la Agencia de Protección de la Salud del Reino Unido, que recibió dinero de Sanofi, Novartis, CSL, Baxter y GlaxoSmithKline (GSK),-fabricantes de vacunas para la gripe A- para financiar estudios en su centro.
El cuarto es John Wood, cuya unidad de investigación en el Instituto Nacional para el Control y Estándares Biológicos tenía acuerdos económicos con Sanofi Pasteur, CSL, IFPMA, Novartis y Powdermed para el desarrollo de vacunas para la gripe.
Y el quinto es Neil Ferguson Morris, que trabajó como consultor y consejero para Roche y GlaxoSmithKline (GSK).
Y ahora créase usted si quiere no ya que no actuaron influenciados por la industria sino que no lo hicieron en clara colaboración con ella.
