lunes, 30 de diciembre de 2013
miércoles, 25 de diciembre de 2013
¿Por qué el símbolo del dólar es una S con dos barras verticales?
domingo, 22 de diciembre de 2013
La Vía Láctea en 3D
viernes, 13 de diciembre de 2013
Haga frio o calor al aire libre se aprende mejor
Se trata de Mycobacterium vaccae que, según la investigadora Dorothy Matthews, es una bacteria de la tierra que la gente suele respirar o incluso ingerir cuando pasa tiempo en un entorno natural. Anteriores estudios de M.vaccae demostraron que esta bacteria inyectada en ratones estimula el desarrollo de algunas neuronas que aumentan los niveles de serotonina -compuesto químico cerebral vinculado al estado de ánimo - y reducen la ansiedad.
En su nuevo experimento, Matthews y sus colegas alimentaron con esta bacteria viva a un grupo de ratones y evaluaron su habilidad para moverse dentro de un laberinto, en comparación con ratones de un grupo de control que no consumieron la bacteria. "Descubrimos que los ratones alimentados con la M. vaccae se movieron por el laberinto más rápido y con menos ansiedad que los ratones de control", ha señalado Matthews. No obstante, una vez eliminada la bacteria de la dieta de los ratones, el efecto se atenuó hasta desaparecer, lo que sugiere que es temporal.
La investigadora cree que, aunque el nuevo estudio fue llevado a cabo en ratones, podría especularse que pasar tiempo en el exterior donde está presente la M. vaccae podría tener también un impacto positivo en humanos. "Los humanos somos un 'hotel microbiano' ya que contamos con unos 10 microbios por cada célula que tenemos en nuestro cuerpo?, explica ?Sería interesante especular sobre la posibilidad de que crear ambientes de aprendizaje en las escuelas que incluyeran tiempo en el exterior, donde la M. vaccae está presente y puede reducir la ansiedad y mejorar la habilidad para aprender a realizar nuevas tareas", sugiere Matthews.
domingo, 8 de diciembre de 2013
Hay mas felicidad en dar que en recibir
Navidad, Reyes Magos, cumpleaños, aniversarios… en todas esas fechas es comun dar regalos . Y aunque puede resultar difícil de creer, algunos estudios han demostrado que recibir regalos no es tan placentero como el hecho de hacerlos. La generosidad propia de los actos prosociales parece tener también su sitio en el cerebro. De hecho, Hugh Crago (2012), la relaciona más con el hemisferio derecho del cerebro. En otro estudio, en 2010, Elisabeth W. Dunn y su equipo encontraron que los adultos eran más felices cuando se gastaban el dinero en otras personas que cuando lo hacían sobre ellos mismos.
Recientemente, un artículo publicado en PLOS One (2012) indicaba que este fenómeno puede observarse también en niños muy pequeños, a los que generalmente se les supone un mayor egocentrismo y egoísmo. En el estudio, realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de British Columbia, quisieron averiguar si los niños de menos de dos años de edad mostraban más signos de felicidad al recibir un regalo en forma de golosina o al hacerlo.
Dos observadores independientes codificaban las caras de los niños en una escala desde 1 ‘Nada feliz’ hasta 7 ‘Muy feliz’. Se compararon las expresiones emocionales de los niños a lo largo de varios momentos: recibir golosinas, ver como el experimentador daba una golosina a un peluche, dar una golosina de otra persona a un peluche, o regalarle una golosina de las propias. Los resultados mostraron que los niños, no sólo no mostraban disgusto al regalar, sino que mostraban más felicidad cuando le daban la golosina al peluche que cuando la recibían ellos mismos. De forma más significativa, sus caras reflejaron más felicidad cuando regalaban una de sus propias golosinas al peluche, lo que sucedía independientemente del grado de entusiasmo mostrado por el peluche (manejado por el experimentador).
Según los autores, éstos resultados podrían tomarse como apoyo a la idea de que la felicidad podría actuar como una recompensa que hace que repitamos una y otra vez esos comportamientos prosociales, más allá de la pura socialización o el papel de la educación en estos hábitos.
Si quieres sentirte tan feliz como estos niños basta con pensar en un ser querido y hacerle un regalo original. Y si además ese regalo puede mejorar su cerebro y el tuyo, pues la alegría es doble y mas cuando no se espera pues no necesitamos fechas señaladas para hacerlo .Ya lo dijo Jesús: “Hay más felicidad en dar que en recibir” (Hechos 20:35)
Marisa Fernández, Neuropsicóloga Senior, Unobrain
lunes, 25 de noviembre de 2013
¿Sacamos conclusiones cuando debiéramos observar mejor?
Como debía esperar un largo rato, decidió comprar un libro y también un paquete con galletas. Se sentó en una sala del aeropuerto para poder descansar y leer en paz. Asiento de por medio se sentó un hombre que abrió una revista y empezó a leer.
Entre ellos quedaron las galletas.
Cuando ella cogió la primera, el hombre también tomó una. Ella se sintió indignada, pero no dijo nada. Solo pensó: "¡Qué descarado; si yo fuera más valiente, hasta le daría una bofetada para que nunca lo olvide!".
Cada vez que ella cogía una galleta, el hombre también tomaba una. Aquello le indignaba tanto que no conseguía concentrarse ni reaccionar.
Cuando quedaba solo una galleta, pensó: "¿qué hará ahora este aprovechado?". Entonces, el hombre partió la última galleta y dejó media para ella.
¡Ah no!. ¡Aquello le pareció demasiado!. Se puso a resoplar de rabia. Cerró su libro y sus cosas y se dirigió al sector del embarque.
Cuando se sentó en el interior del avión, miró dentro del bolso y para su sorpresa, allí estaba su paquete de galletas... intacto, cerrado.
¡Sintió tanta vergüenza!. Sólo entonces se dio cuenta de lo equivocada que estaba. ¡Había olvidado que sus galletas estaban guardadas dentro de su bolso!. El hombre había compartido las suyas sin sentirse indignado, nervioso, consternado o alterado. Y ya no estaba a tiempo ni tenia posibilidades para dar explicar o pedir disculpas. Pero sí para razonar:
¿cuántas veces en nuestra vida sacamos conclusiones cuando debiéramos observar mejor? ¿cuántas cosas no son exactamente como pensamos acerca de las personas?. Y recordó que existen cuatro cosas en la vida que no se recuperan: Una piedra después de haber sido lanzada, una palabra después de haberla dicho, una oportunidad después de haberla perdido y el tiempo después de haber pasado...
sábado, 23 de noviembre de 2013
El cometa "Ison" ja es pot veure a ull nu mentre viatja en direcció al Sol
El cometa "Ison" es pot veure a ull nu.
Diversos observadors ja han avistat i fotografiat aquest objecte, com
podeu veure en la imatge del Carlos Castillejo que acompanya aquesta
notícia. Per veure'l, s'ha de mirar al voltant de Mercuri,
mirant cap a l'est i poc abans de l'alba. El dia 24, l'"Ison" formarà
un triangle amb Mercuri i Saturn. El cel gairebé serè d'aquests dies
afavorirà la seva observació.
Aquest cometa també es coneix com a C/2012 S1 o cometa Nevski-Novichonok
en honor als seus descobridors, el Setembre de 2012. A mitjans de mes
va registrar un augment d'activitat que l'han portat portat de ser
visible amb l'ajuda de petits binocles a estar dintre de la capacitat de
l'ull humà, i més encara dintre de la capacitat d'una càmara rèflex.
El cometa s'està dirigint cap al sol. En el seu màxim acostament
(periheli), el 28 de novembre, el cometa estarà a l'interior de corona, a poc més d'un milió de quilòmetres de la superfície solar. No està clar què passarà a partir de llavors.
Si sobreviu al seu pas per la corona, podria sortir a l'espai com un cometa encara més brillant,
i l'espectacle podria ser majestuós. En aquest sentit, el dia 26 de
desembre es donarà els seu màxim acostament a la Terra, a menys de 60
milions de quilòmetres.
Però també pot passar que es trenqui i es vaporitzi, cosa que ens privarà d'una imatge tan icònica, però podria portar-nos una pluja d'estels posterior.

