lunes, 16 de septiembre de 2013

"Eres mas falso que un duro sevillano", la historia de las 5 pesetas de plata

5 pesetas de plata “el duro sevillano”.
En España como en otros países, siempre ha existido como ya hemos dicho "la picaresca" y los "desaprensivos", y en aquellos tiempos a partir de 1880 fue muy comentada la acuñación de unos duros falsos que originariamente se empezaron a acuñar en Sevilla y en otras partes del mundo, como por ejemplo en Méjico, pero que fueron denominados por la gente llana, es decir el pueblo por "duros sevillanos", extendiéndose una frase muy popular que aun se dice en nuestros días: "Eres más falso que un duro sevillano".
La excusa que dieron los falsificadores en cuestión fue que el gobierno español, ponía menos plata de la que prometía su verdadero valor, enriqueciéndose a espaldas del pueblo por lo tanto. Así que ellos decidieron hacer lo mismo poniendo aun menos plata y ganando mas.
En aquellos tiempos las estafas fueron frecuentes y circularon muchos de estos duros sevillanos. Tal fue de grande este problema que la Casa de la Moneda llegó a publicar un libro de instrucciones de 750 páginas, en las cuales se descubrían todas las artimañas de los falsificadores y se enseñaba al publico a identificar las habilidosas falsificaciones.
En 1905, los obreros no aceptaban el jornal en duros y pedían a cambio monedas de peseta; para otro tipo de pagos se exigían billetes que, a fin de cuentas, estaban respaldados con oro contante y sonante. Las compañías de ferrocarril, entonces aún en manos privadas, no los admitían en sus taquillas, y hacer la compra con ellos en un mercado se había convertido en una tarea imposible. El Estado, que era el responsable último de todo aquel desaguisado monetario, tomó cartas en el asunto.

En 1908 el ministro de Hacienda ordenó un gigantesco rescate de duros falsos. Todo el que tuviese duros podía canjearlos por otros supuestamente buenos. Se armó la “marimonera”: colas, enfados, canjes mal hechos en los que se entregaba un duro malo a cambio de uno malo, y un dineral tirado a la basura... Todo por la manía que tienen los políticos de gastar más de lo que ingresan.
                                                     


El escándalo de los duros sevillanos, cuyo nombre ha pervivido hasta nuestros fiduciarios días como sinónimo de falsedad, consolidó el papel moneda en España. A partir de 1910 los fajos de billetes del Banco de España sustituyeron a la bolsa de monedas de oro como símbolo del dinero. El papel era un valor seguro, certificaba que el portador poseía una cantidad de oro que el banco tenía a bien guardar en una caja fuerte.
No como ahora.