sábado, 7 de febrero de 2015

"¿Es malo dejar el teléfono cargando toda la noche?" y otros mitos sobre las baterías

El punto débil de nuestros teléfonos móviles sigue siendo la batería. Da igual lo caro o moderno que sea el smartphone: todas las noches lo tenemos que dejar cargando para que al día siguiente podamos disfrutarlo. Además, con la moda de las baterías no extraíbles en muchos de los smartphone más punteros, no nos queda otra que cambiar de teléfono o llevarlo a reparar si esta pieza se rompe.


Las baterías tienen memoria

A finales de la década de los 90, cuando los móviles se hicieron realmente populares, había un momento crítico: la primera carga. Si ésta no era completa, se producía el denominado ‘efecto memoria’: la capacidad de la batería quedaba reducida para siempre porque no ha sido cargada por completo.

Este indeseable efecto se producía porque las baterías de níquel cadmio, abundantes por aquella época, pero que hoy en día no son utilizadas. En la actualidad la mayoría de los smartphones utilizan iones de litio por lo que la regla de tener que cargar la batería por completo antes de usarla ya no computa.

Los cargadores no oficiales pueden destrozar tu móvil

Muchos tienen miedo de usar un cargador sin pedigrí con su flamante iPhone o con su Samsung Galaxy. Pero no hay que tener miedo: estos accesorios no pueden hacer ni que la batería reviente, ni que el teléfono deje de funcionar. La mayoría son perfectamente compatibles, sobre todo los que se venden en Europa y tienen el sello de la Conformidad Europea. Eso sí, desconfía si estás de viaje por Vietnam y en un poblado te encuentras un cargador de la marca ‘nisu’.

Cargar el teléfono de noche puede estropear tu móvil

En el pasado, algunos teléfonos se recalentaban hasta el extremo tras permanecer conectados a la red eléctrica. Y el calor y tecnología no casan nada bien: el cargador o el móvil se rompía. Pero ese era un problema del pasado. En la actualidad, los gadget son lo suficientemente ‘listos’ como para dejar de cargarse una vez su batería está completa. Así no se recalientan nunca. Por lo tanto, no pasa absolutamente nada por dejar el móvil cargando toda la noche.

No uses el móvil cuando esté cargándose

Muy relacionado con el mío anterior. Al dar uso al teléfono, subirá su temperatura. Si además se está cargando, el calor aumentará. A priori, puede parecer peligroso, pero no lo es: los móviles pueden aguantar a la vez y funcionar a la perfección bajo estas dos circunstancias. Eso sí, si tenemos poca batería y mucha prisa por cargarla, lo mejor es que pongamos el teléfono en modo avión para que se cargue más rápido.

Tener encendido el Wifi o el Bluetooth gasta mucha batería

Ni tener el GPS, ni el WIfi ni el Bluetooth encendido gasta una cantidad excesiva de batería. Solo consumen una mínima parte, muy pequeña. Por supuesto, si están en uso es otro cantar: en ese momento si que estarán consumiendo bastante energía. Así que no hace falta ir desconectando estos sistemas para ahorrar.

Internet deja tu batería a cero

Navegar por la Red no es la tarea que más recursos consume de un smartphone. A menos que estés viendo vídeos en You Tube claro. Este honor recae en los videojuegos, por eso siempre es recomendable jugar con el mínimo de brillo en la pantalla, para no agotar la batería.